Un juego que normalmente comenzaba a jugarse de manera espontánea. Con tocar al compañero cercano y decirle “puça” (pulga) ya podía comenzar el juego. También se puede organizar previamente simplemente reuniendo a los que quieran participar del juego.
Consiste en tocar a cualquier jugador y éste pasa a tocar a otro siempre diciendo “puça”. Vale el contraataque, es decir si te tocan puedes tocar a quien te ha tocado que ha de escapar tras tocarte y “pasarte la puça”. El campo de juego puede estar delimitado o no, acordado previamente.
Material: ninguno.
Es un juego individual.
Desarrolla la flexibilidad, la agilidad, la velocidad y la resistencia.